Sanando la herida del rechazo
Versículo Bíblico
📖 Salmos 27:10
“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.”
Devocional
Una de las heridas más profundas del corazón es el rechazo. A veces llega por palabras, otras por silencios, ausencias o comparaciones que marcaron el alma. Y sin notarlo, la vida comienza a vivirse intentando ser suficiente para no volver a ser herida.
Pero Dios sana esa raíz recordándonos una verdad eterna: Su aceptación no depende de lo que otros hicieron o dejaron de hacer. Aun cuando las personas fallan, Él permanece. Su amor no cambia, no se retira y no se enfría.
Cuando el corazón entiende que pertenece a Dios, deja de mendigar aprobación. Ya no ama por miedo a perder, sino desde la seguridad de haber sido recibido por el Padre.
Hoy Dios no solo te mira… te recoge. Y quien es recogido por Él nunca vuelve a estar abandonado.
Recuerda
La aceptación de Dios sana el rechazo que el mundo dejó.

Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios son importantes para mi